Como el perro y el gato: cuidar al equipo para cuidar mejor

En los recursos de atención a la salud mental, el bienestar de las personas profesionales no es un elemento secundario. Es una condición estructural para sostener intervenciones humanas, coherentes y de calidad.
Desde esta convicción nace “Como el perro y el gato”, un proceso formativo y vivencial diseñado por CreaLab eliGe junto a la Miniresidencia de ATELSAM, orientado a fortalecer el clima laboral, la cohesión interna y la identidad colectiva del equipo profesional.

El proyecto surge tras un diagnóstico participativo realizado con el personal del recurso, que permitió identificar fortalezas, tensiones y necesidades reales del equipo. Los resultados mostraron un escenario complejo: junto a elementos positivos vinculados al espacio físico y al compromiso profesional, aparecían indicadores relevantes de riesgo relacional y emocional, como el miedo a expresar problemas, las dificultades para gestionar diferencias de opinión, la percepción de falta de cohesión y la sobrecarga emocional.
Lejos de abordar estas cuestiones como problemas individuales, el proyecto las entiende como dinámicas organizativas y relacionales que requieren espacios seguros, metodologías cuidadas y procesos sostenidos en el tiempo.
Por eso, “Como el perro y el gato” no se plantea como una formación convencional. No se basa en charlas, contenidos cerrados o recetas externas. Se configura como un laboratorio de cuidado colectivo, donde el equipo trabaja desde la experiencia, el cuerpo, la emoción, la creatividad y la acción compartida.
La metáfora del perro y el gato permite nombrar, de forma amable y reconocible, esas tensiones que existen en muchos equipos: diferencias de carácter, subgrupos, malentendidos, narrativas acumuladas o formas distintas de entender el trabajo. El objetivo no es negar el conflicto, sino generar condiciones para elaborarlo de manera segura y constructiva.
La propuesta se articula en torno a una acción solidaria común: la elaboración manual de juguetes con materiales reutilizados para perros y gatos en situación de abandono, protectoras y colonias felinas. Esta actividad funciona como dispositivo relacional: desplaza el foco del conflicto interno, sitúa a todas las personas en un plano de igualdad y permite reconocer talentos, capacidades y formas de colaboración que no siempre aparecen en la rutina laboral.
Cada sesión incorpora también dinámicas breves de descarga física y emocional, autocuidado y cierre reflexivo, favoreciendo la regulación emocional y la transferencia de lo vivido a la práctica cotidiana del recurso.
En definitiva, este proyecto parte de una idea sencilla pero profunda: un equipo cuidado, escuchado y cohesionado está en mejores condiciones para acompañar a otras personas.
“Como el perro y el gato” es una apuesta por la salud mental laboral, la humanización de los entornos profesionales y la sostenibilidad emocional de quienes sostienen, cada día, procesos de acompañamiento altamente complejos.